llegó arrastrando una de esas maletas
con ruedas
recorrió toda la barra
y se sentó al final
bajito
con gafas
pálido
fui hacia él
y le pregunté
como de costumbre
si quería algo
sin mirarme
me pidió un whisky
cualquiera
sin hielo
doble
y se lo bebió casi al trago
me llamó de nuevo
me preguntó mi nombre
francisco
dije
pues francisco
ponme otro igual
se lo serví
y lo tragó de la misma manera
ya estaba borracho
este tipo no está acostumbrado
a beber
pensé
al rato
con voz gangosa
gritó
francisco
me acerqué
¿sabes de dónde vengo?
no
(ni me importa)
del seminario
(lo sabía
este tío
es un perfecto imbécil)
lo he dejado
¿sabes por qué lo he dejado?
dime
porque soy como tú
(señalándome)
crucé los brazos
separé un poco las piernas
fruncí el ceño
fruncí el ceño
¿como yo?
sí
como tú
maricón
no sabía
que no podías ser cura
siendo marica
he conocido
unos cuantos
me miró desconcertado
y yo me dirigí
al otro lado de la barra
a hacer cosas mejores
No hay comentarios:
Publicar un comentario